Capitulaciones del intelecto

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

Groucho Marx.

miércoles, mayo 03, 2006

Tirar de la cadena

Bien, tarde o temprano tenía que suceder. Nos han descubierto: somos unos derrochadores porque al parecer malgastamos el agua en casa. Y lo nuestro es un despilfarro inadmisible, por mucho que regar un día un campo de golf equivalga al consumo de una familia tipo durante todo un año. Naderías, ni campos de golf ni piscinas privadas, las "mentes pensantes" ya han hayado la solución al dilema y lo han expuesto con valentía.
Tal vez denominar mente pensante a Ken Livingstone, el rutilante alcalde de Londres, sea ir demasiado lejos. Una persona que tilda de nazi a un periodista judío... aunque bien pensado, ¿por qué no puede ser nazi un judío? Bueno, dejemos tan espinoso tema para otro día.
Yo quería hablar de la campaña ecológica promovida por el pìntoresco edil. Es de lo más sencillo y eficaz. ¡Solo hay que cambiar las costumbres diarias de la gente! Y para demostrarlo el hombre practica con el ejemplo, pues declara sin el menor empacho que ya lleva... ¡quince meses! orinando y sin tirar de la cadena. No sé yo si cuando haga aguas mayores tirará o no, el punto no queda claro. En fin... Muy loable, sí señor. Supongo que después de sacudírsela tampoco se lavará las manos, no sea que pierda por un lado lo que ahorra por el otro.
Existe una encuesta, no sé si muy fiable, donde los ingleses aseguran en su mayoría que sólo se duchan y cambian la ropa interior una vez a la semana (¡ecs!). No obstante, el alcalde de Londres afirma que sus compatriotas siguen gastando un treinta por ciento más de agua que los franceses o los alemanes. No me figuro en qué, la verdad, será en destilar cerveza. Pero la solución a tamaño despilfarro es fácil: No Tirar De La Cadena.
Aviso que los ingleses son muy tozudos, como fructifique la idea pronto habrá que seguirles la corriente. Por lo que pudiera pasar, yo ya me he apuntado a la moda para irme acostumbrando antes de que sea obligatorio. A partir de ahora me niego a tirar de la cadena cada vez que vacíe mi vegiga. ¡Faltaría más! Total, si a los quince meses huele un poco el excusado siempre queda el consuelo de pensar que es un olor natural, como a pino. Quiero ser solidario y no malgastar un bien tan preciado como es el agua. ¿Y si luego no queda para regar los campos de golf y hay que hacerlo con soda, eh, eh? No deseo que tan pesada losa caiga sobre mi conciencia, debo ser ecológico y solidario. Por favor, meemos sin malgastar el agua. Puede que así, algún día, esos orines los hereden nuestros hijos.

martes, mayo 02, 2006

MEMECES

¡Mmmm! Que conste en acta: no soy nada partidario de los memes, esa moda o manía de ir repitiendo ab nauseam ciertas listas chorras de blog en blog. Dicho lo cual, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a hacer caso (obedecer, obedecer) a mi amiga Pily para que no se enfade más conmigo. Me reta, me obliga más bien, a confeccionar una lista con cinco libros imposibles, así, tal como suena. Todo sea para no romper la cadena... aunque yo paso de obligar a nadie a imitarme, hasta ahí podíamos llegar. Si alguno quiere confeccionar su propia lista, que lo haga por su cuenta y riesgo. Yo me lavo las manos.
Bueno, pues tras estrujarme la sesera aquí va mi lista de libros imposibles:
-Primero un libro de actualidad política para estar al día: "Porqué apoyamos el Estatut Catalán", de Mariano Rajoy y otros coautores del PP.
-Segundo, en honor a Pily ella sabe por qué, un libro de autoayoda que siempre viene bien: "Conserve siempre sana su cabellera", por Jean Luc Picard (seudónimo de Patrick Steward, creo).
-Tercero, no podía faltar una novela de ciencia ficción: "La luna es una cruel amante", por Paul Naschy, alias Jacinto Molina.
-Cuarto, un libro práctico que hará las delicias de más de uno: "Manual para montar una perfecta Hispacon", por el Colectivo Nemo.
-Y quinto, como no podía ser menos, el best seller de turno: "El código Da Vinci", por monseñor Escrivá de Balaguer.
Hale, prueba superada. Espero que ahora Pily esté contenta y se dé por satisfecha con esta pequeña parida que he montado en honor suyo.
Y ya puestos, hablando de algo ligeramente más serio que las "memeces" de turno, me entero que los americanos, para variar, han realizado otra de sus estúpidas encuestas. En esta ocasión la pregunta formulada a unas quinientas personas era qué novela había cambiado su vida después de leerla (al parecer no valía si lo hacía antes, al comprarla).
Las respuestas han sido bastante típicas, creo yo. Observemos la lista: "El extrajero" de Camus, "El guardián entre el centeno" de Sallinger, "El Señor de los Anillos", "1984", "La metamorfosis", etc., etc. Poca imaginación, desde luego.
Y ahora mi pregunta capciosa: ¿Qué libro pondríamos nosotros?
A mí no hace falta que me pregunten. Desde siempre sé el libro que cambió mi vida de forma radical, produciendo un antes y un después devastadores. Y creo es el mismo que nos ha cambiado la vida a todos... o casi todos. ¿Adivináis cuál? En efecto: El libro de familia. Que lo demás son chorradas. ¿O no?

lunes, mayo 01, 2006

Ven y empobrece

¡Viva la Pepa! Ya es Primero de Mayo, Dia Mundial de los Trabajadores. Bien, como yo soy rarito aprovecho la cosa para reflexionar a mi manera... que sin duda no será la "oficial".
Hubo una vez un señor llamado Marx que un día se dió cuenta que la clase obrera era realmente el motor de la industrialización. Este señor, mira por donde, dijo que si los obreros eran quienes realmente producían, también era lógico que fueran quienes se repartieran los beneficios y, siendo mayoría, controlaran el sistema. Nada de ser mano de obra barata para engordar a los patronos. ¡Qué barbaridad, qué disparate! Pero hete aquí que los empresarios, la derecha para entendernos, siempre han sido muy cucos, que por eso suelen medrar sin trabajar. Y tras largo tiempo de dimes y diretes han convencido a los obreros que lo que en realidad se debe repartir no son los beneficios, es... ¡el trabajo! Que sí, que hoy en día el bien más preciado resulta ser el trabajo. La gente se mata por tener uno, aunque les paguen una miseria por dar el callo un montón de horas. Que se lo pregunten a la nueva generación, los llamados mileuristas que malviven con cuatro chavos a remolque de sus padres, sin poder independizarse ni ahorrar, alucinados porque con el sueldo de dos o tres meses pueden comprarse un DVD o una tele de plasma que encajarán en su cuarto, gastando a manos llenas sus sueldos miserables sin percatarse que hipotecan su futuro.
Entonces llega el nuevo fenómeno de la inmigración y aquí tenemos a los obreros del mundo capitalista, regalando trabajo "de segunda" a los pobres que llegan del Tercer Mundo. ¡Qué bonito, que enternecedor, qué solidario! Los sindicatos se convierten en gestores que defienden a los obreros ya consagrados (funcionarios, empleados fijos), mientras no saben, no quieren o no pueden meter mano para ayudar a mejorar las condiciones de los nuevos proletarios, los jóvenes que acceden por vez primera al mercado laboral, los sin-papeles o emigrantes que se prestan a los trabajos más viles por sueldos infinitesimales.
¡Viva el Primero de Mayo! Y digo yo: ¿qué se celebra, una derrota? Con los sueldos casi congelados mientras las empresas ganan beneficios a todo tren, los obreros no cualificados peleándose como lobos por quedarse con algún trabajo-despojo, la amenaza sempiterna para todos de que "si tú no lo quieres, otro lo hará por menos", los precios disparados y una nula capacidad de ahorro. Y encima orgullosos por pertenecer a una economía libre de mercado, faltaría más.
¿Nadie se da cuenta que por primera vez en mucho tiempo la joven generación gana y tiene menos seguridad que sus padres? Se ha invertido la tendencia, ya no vamos de menos a más, caminamos como los cangrejos. Cada vez cuesta más independizarse y es más caro el gasto energético: miremos la factura de la luz, del gas, del agua, de la gasolina... Cerca de cuatro millones de inmigrantes (¡Ey, Cuatro Millones!) ocupan los empleos peor pagados. Pero también muchos jóvenes se lanzan a trabajar como autónomos sin comprender la trampa que representa estar al servicio de empresas sin contrato y, por ende, no estar asegurados. Sin derecho a vacaciones, con horarios interminables y siempre con el miedo a que las empresas prescindan de sus servicios. Mano de obra barata, vaya que sí.
Menudo panorama se nos presenta. Pero sin duda mucha gente irá a "celebrar" el Primero de Mayo. Incluso podemos invitar a los últimos recién llegados en pateras. Yo ya tengo un eslógan y todo: "Ven y empobrece". ¿A que mola?

domingo, abril 30, 2006

Paisaje con neurona (oliendo a pollo)


Como supongo que en este puente laboral todos más o menos estamos de fiesta, es el momento de proponer algún acto lúdico. Si nadie tiene nada mejor que hacer y vive o pasa por Barcelona, en el CosmoCaixa de la capital catalana presentan estos días la exposición Paisajes neuronales. Resulta sorprendente ver las imágenes de las neuronas realizadas con las técnicas más avanzadas y compararlas con los dibujos que de ellas hiciera Ramón y Cajal hace cien años, ayudado simplemente por lápiz, papel e intuición. La similitud resulta asombrosa y demuestra lo genial que era este hombre.
Pero lo que más me ha llamado la atención es el enorme parecido que la cincuentena de imágenes expuestas tiene con cuadros que bien pudieran haber firmado un Picasso o un Miró, por ejemplo. Los coloridos y las formas se asemejan tanto a las técnicas vanguardistas de pintura que uno vuelve a dudar de la separación entre ciencia y arte. Máxime cuando le han concedido el premio a la mejor imagen a una de las obras titulada Hipocampo y córtex cerebral.
Me olvidaba. Lo más curioso son los textos que acompañan las ilustraciones. El de la premiada en concreto rezaba así: “Miguel R., 45 años, tras la toma de LSD, siente que toda la calle Aribau huele a pollo”. Debo confesar que me lo creí hasta descubrir que la foto en realidad correspondía al córtex cerebral de un ratón. Poesía y ciencia, no te digo...
Todo esto me sirve de reflexión cuando leo sobre la ONG Coca y Soberanía, un movimiento boliviano que pretende concienciar a la opinión pública internacional sobre la importancia que tiene la coca en Bolivia. Bajo el título de “Coca, coca, coca” se ha inaugurado en La Paz una muestra de pintura de los llamados pintores cocaleros. Creadores como Gastón Ugalde ( el Andy Warhol andino) presentan una muestra pictórica donde la coca sirve como fuente de inspiración. Dicen los artistas que dicha planta “tiene un sentido ritual muy fuerte, extraído de la cultura boliviana”. Incluso se muestran retratos hechos con coca de personajes tan conocidos como el mismo Che Guevara.
No es mi intención criticar aquí un movimiento social que tiene mar de fondo (el campesinado boliviano, sin ir más lejos), todo ello merece estudio aparte. Ahora bien, el concepto que nos muestra resulta interesante por lo que se desprende de ello: muchas veces, a otros niveles y de forma mucho más subrepticia, somos “estimulados” para apreciar o desear ciertas obras. Pongamos un ejemplo.
Me cuentan el enésimo intento que ha realizado alguna empresa (creo que japonesa, tanto da) para vender películas con olores incorporados. La idea ya es vieja, pero parece que ahora sí, que por fin va en serio. No sé cómo lo consiguen, reconozco que no presté excesiva atención, pero al parecer cuando uno vea una película le invadirán fragancias que ayudarán a captar los momentos intensos del film. Alegría, tristeza y cualquier otro sentimiento serán provocados por ciertos efluvios que estimulen nuestro cerebro, activando áreas concretas y haciéndonos más partícipes de la historia. De nuevo cierto Arte (?) intenta triunfar, vender, provocando reacciones de forma artificiosa, dándonoslo todo mascado y sin requerir de nosotros el menor esfuerzo de interpretación. ¿Necesitarían autores de la talla de Akira Kurosawa o Alfred Hitchcock olores en sus films para dotarles de mayor realismo? Yo creo que no.
Pues vale, pues muy bien. Visto lo visto, leído lo leído, parece que se trata de frenar nuestro espíritu crítico, creando en su lugar estímulos deterministas que nos empujen hacia direcciones concretas. Comprendo perfectamente que nuestras neuronas, acosadas hasta el exceso, acaben oliendo a pollo.

sábado, abril 29, 2006

KATMANDÚ


Tal vez mejor sería escribir sobre la canción de Bob Seger, una de mis favoritas. Tiene ritmo, es rock en estado puro, y confieso que nunca me canso de escucharla. "¡¡Ka... Ka... Ka... Ka... Katmandúú!!" Ya no se hacen canciones así. Las de ahora son diferentes y buenas en su estilo, pero carecen de esa energía arrolladora y transgresora. Siempre tengo la impresión que en la actualidad "transgresión" se ha convertido en sinónimo de mal gusto, de mofarse del vecino de al lado y no de la sociedad que nos da cobijo en una simbiosis parasitaria (toooma concepto para rumiar). Aunque hay excepciones, no generalicemos, todavía quedan artistas con temperamento y compromiso social. Pocos, pero quedan. La diferencia es que son una excepción. Bueno, dejemos de hacer el Abuelo Cebolleta y vayamos al tema del que SÍ trata este post.
Pequeño apunte cultural de cara a recibir subvenciones del Ministerio (¡JA!): Katmandú es la capital del Nepal, lugar donde ahora mismo "suceden cosas". Las cosas son que la gente está hasta los gloriosos del rey Gyanendra y no por el nombrecito precisamente. Que todavía haya quien defienda la "monarquía constitucional" frente a la república escapa a mi comprensión. Por muy "benigna" que sea la primera siempre será un pegote, una imposición unidireccional que se escapa al concepto de democracia, donde en teoría cualquiera puede gobernar y ser destituido.
Lo cierto es que en Nepal ha estallado una especie de revuelta generalizada bajo la consigna de loktrantra, o sea democracia popular. Durante muchos años la comunidad internacional ha hecho oídos sordos y ha ido nutriendo de ayuda armamentística a un sátrapa en su lucha contra la guerrilla maoista. Que estos últimos sólo buscaran el derrocamiento del tirano y la instauración de una nueva Asamblea Constituyente en el parlamento no fue óbice y se cerraron los ojos a las matanzas de civiles que practicaba el reyezuelo de turno. O sea que tenemos a un grupo guerrillero maoista luchando por la democracia y a un "soberano de jerarquía religiosa" masacrando a todo bicho que se le opusiera. Y por supuesto, a los "demócratas del Mundo Libre" apoyando al segundo. ¡Bravo, bravo! De nada sirve ahora reconocer que sin dicha ayuda todo Nepal hubiera sufrido mucho menos.
Apunte a considerar: Nepal ha sido una de las cunas del budismo y del hinduismo. ¿Por qué será que siempre acabamos dándonos de bruces con las religiones? Y es que cuando éstas se unen a la política (algo que sucede casi siempre, su esencia es controlar también este mundo) acaba por surgir un cóctel explosivo. Resulta que es fashion apoyar a una monarquía en contra de una guerrilla comunista... aunque la primera sea sanguinaria y la segunda busque restablecer los derechos democráticos de un pueblo. ¿Pueden las palabras ser tan potentes que mediaticen nuestras acciones? ¿Y si en lugar de llamarse maoistas a los guerrilleros se les hubiera denominado demócrata cristianos, o grupo popular por decir algo? El Frente Nacional Para la Misa Dominical sin duda habría tenido más defensores en Occidente.
Conclusión: Hoy por hoy, para triunfar, incluso en las guerrillas hay que vigilar la marca. Yo, si algún día me lío la manta a la cabeza y monto un comando de liberación-de-lo-que-sea, ya sé qué nombre ponerle: Fundación Lacoste Para la Defensa del Cocodrilo en las Camisetas. ¡A ver quién es el guapo que se opone!

viernes, abril 28, 2006

La Bella y la Bestia


Pregunta de actualidad: ¿alguien sabe cuánto cuesta hacer una muñequita Barbie? ¡Mira por dónde nos sale éste! No se me ha ido la olla, al menos no más de lo habitual. La pregunta tiene su miga y vamos a contestarla.
Hablamos de los chinos, esa gente que lo mismo presume de comunista que de capitalista sin inmutarse un ápice. Al tanto con los chinos, son el Imperio que se avecina... si antes no les pilla la India. Me viene a la memoria una anécdota de no recuerdo qué dirigente izquierdoso español cuando hace tiempo viajó a China. El hombre les censuró que ciertas conductas se daban de hostias con la doctrina de Mao, a lo que los dirigentes le respondieron que "desde hacía muchos años China no era maoista". ¡Toma corte! Vale, no es maoista, no hace falta jurarlo; pero entonces surge la gran pregunta: ¿qué puñetas es China? ¿Capitalista, comunista? ¿Carne, pescado? China es... China.
Examinemos los hechos: muchas multinacionales se han instalado allí por los bajos costes, tanto de sueldo como de producción. Ahora son los chinos quienes fabrican las Barbies de Mattel (qué es que vous havez pensé?). Hagamos números: los materiales de construcción de la muñequita de marras, procedentes de Oriente Medio, Taiwán y Japón, cuestan 0,81 céntimos de euro. El transporte y la gestión (?) valen 0,52 céntimos de euro. Beneficio para la industria china, que poco pero algo cobra esa gente, 0.29 céntimos de euro. Total: una Barbie made in China sale por 1,62 euros. ¿A qué precio se vende en EE.UU.? Pues regalada, oiga. 8,14 euros (al cambio 9,99 dólares). ¡Ostras Pedrín! O yo no sé contar (que también) o me sale una diferencia de... ¡6,52 euros! Más de mil de las antiguas pesetas. Para mí que los chinos están haciendo el chino, como era de esperar. Mientras trabajen para multinacionales de EE.UU. lo tienen claro. Y encima ahorran como locos y compran Bonos del Tesoro americanos, jejeje, de hecho son "casi" los amos de sus reservas. Resulta que China y Japón son los principales banqueros de EE.UU., donde la población no ahorra nada y vive a crédito, muy por encima de sus posibilidades. Hoy por hoy la pija de Barbie vive a lo grande, pero en cualquier momento un cobrador del frac de ojos rasgados puede llevárselo todo, dejándola como vulgarmente se dice en la puta calle.
A otra cosa mariposa, o no... Los medios andan muy revueltos con el Proyecto de los Grandes Simios. No, no se trata de hacer una serie de pelis con King Kong. Básicamente la cosa es incluir a los grandes primates en la lista de iguales ante la ley. Vamos, que ahora quien tenga hija casadera no podrá echar al novio con la excusa de que parece un mono. ¡A lo mejor lo es y no pasa nada, será un igual ante la ley! ¿Fallos? Habrá quien no sólo sea racista, también será especista. Del Ku-Klux-Klan se pasará al King-Kong-Klan. ¡Qué feo! En el proyecto de marras se declara el derecho a la vida y la protección de la libertad individual de todo gran simio. Vamos, que no se les da un piso de protección oficial por el canto de un duro. ¡Ey, a mí no me parece nada mal la idea! Que los orangutanes, gorilas y demás puedan vivir como seres libres se me antoja fantástico. Una vez conseguido ya faltará menos para que los seres humanos del Tercer Mundo también puedan hacerlo. Así se hacen las cosas, pasito a pasito. Primero los grandes simios y luego los pobres y los desgraciados que vienen en pateras. Por orden de apreciación, sí señor. Es lo justo.
Otro tipo de simios: La ley de Reproducción Asistida ha sido tocada y hundida en el Senado. Todas las enmiendas presentadas por el PP se aprobaron por mayoría, desarbolando el proyecto aprobado por el congreso de los diputados. ¿Motivo? Muchas de Sus Señorías estaban missing total a la hora de las votaciones. Ciertas fuentes aseguran que estaban viendo el partido de fútbol entre el Barça y el Milán, como es habitual en estas lides. ¡Viva la democracia! ¿Y a esta gente se les paga un sueldo? ¡Yo quiero ser senador, oiga!
Y una noticia que hará sonreir a las bellas: en pocos años, dos o tres como mucho, se comercializará un método anticonceptivo para hombres. Ahora seremos nosotros quienes tomemos la píldora, una combinación de progestágenos y testosterona. Claro que no será así, habrá que implantarse pequeñas varillas bajo la piel de un brazo y someterse a inyecciones mensuales. ¡Cómo se van a reir ellas cuando nos quejemos! Se calcula que luego, suspendido el tratamiento, en tres meses se recupera la fertilidad. Ahora sólo nos falta tener la regla y parir para que la tan cacareada igualdad de género sea todo un hecho.
Resumen: a veces, visto lo visto, uno no sabe dónde está la bella y dónde la bestia. Y es que en el fondo, ¡se parecen tanto...!

miércoles, abril 26, 2006

Vudú, misticismo y poder mental


¡Toma ya pedazo de título! Lo mismo luego no escribo sobre nada de esto, pero... ¿y lo que mola? Más de uno lo leerá engañado por la promesa implícita. Viva el marketing, o sea la venta de humo.
Empecemos con el primer apunte: un congoleño (para los no muy duchos aclararé que no se trata de un insulto, me refiero a un ciudadano del Congo) fue detenido la otra noche en Tarragona y como respuesta se abrió la bragueta, sacó su "cosa" y se puso a mear sobre los agente del orden. Luego realizó extrañas poses mientras amenazaba con hacer vudú a toda la Guardia Urbana en peso, estando a punto de salir corriendo ante el desconcierto de los agentes. ¡Bravo! Siempre se aprenden cosas nuevas, tú. Ahora mismo me compro un manual práctico de santería. ¡A ver quién es el guapo que luego me pone una multa en el coche! Ciertamente, los métodos tradicionales son los mejores.
Segundo apunte: Resulta que hay listas de espera de dos meses para ir al monasterio budista del Garraf y participar en sus cursos de "técnicas de crecimiento personal". Yoga, tai-chi, cursos de meditación e introducción al budismo, todo está saturado por un aluvión de gente con ganas de aprender. Se calcula que unas 50.000 personas ya han pasado por el monasterio este último año. ¿Qué se ha hecho de ellas una vez han aprendido, eh? ¿En qué rincón del mundo esconden su recién adquirida felicidad? El presidente del centro budista reconoce que puede haber parte de esnobismo en tanta afluencia de público. ¿Parte, mi amor? ¿Y el esnobismo de editar un disco, ey? ¿Y el dinerín que se ha ganado, también está salmodiando mantras? Nada, que como no enseñen a miccionar levitando para que no nos cojan como al congoleño de Tarragona, yo paso. ¡Oommmm! Inspiración y a otra cosa.
Tercer apunte, el poder mental. Me entero por una conferencia de CosmoCaixa que unos neurólogos americanos (of course) han conseguido que ciertos pacientes accionen robots con la actividad eléctrica de sus neuronas. Básicamente, que la cosa todavía está en pañales, es cartografiar el cerebro humano y descubrir las zonas que se iluminan cuando una persona piensa en, por ejemplo, mover una mano. Se podrán (condicional, nótese) implantar electrodos en el cerebro para que un paciente aquejado de parálisis pueda mover un brazo, una pierna, cualquier extremidad robotizada como si fuera su propia extremidad. Dicen los optimistas que en el plazo de unos diez años muchos discapacitados podrían volver a mover sus miembros, aunque sea mediante un exoesqueleto que funcione estimulado por las órdenes mentales.
Conclusión: vudú para mear, misticismo para vender discos y la ciencia potenciando el poder mental. O sea, el mundo al revés: lo espiritual hundido en lo mundano y lo científico, lo racional, buscando nexos con la mente. ¿Habrá que comprar acciones de BudaShooping Co. y luego rezarle a Santa Aspiradora, patrona de la Limpieza General? Todo es posible.

martes, abril 25, 2006

La razón de la sinrazón

A riesgo de parecer monotemático no tengo más remedio que volver a escribir sobre libros. ¿El motivo? Un comentario que he oído por la radio, capaz de erizarme la piel como pocas cosas hoy en día lo consiguen. Los tertulianos hablaban, ¿cómo no?, de Sant Jordi, del día de libro, de las editoriales y de los libreros en general. Nada del otro jueves, vamos.
El primer ataque era contra "La catedral del mar", el nuevo best seller de diseño que ha arrinconado a obras más "serias" en día tan señalado, enfadando a los autores "clásicos". Donde las dan las toman, digo yo. El coloquio iba en ese tono victimista (y bastante cierto, todo hay que decirlo). Que si el autor ha tenido ayuda de colaboradores, que si recuerda "Los pilares de la tierra", que si el marketing, que si libros de diseño de los de usar y tirar... lo de siempre. Pero hete aquí que de pronto, como quien no quiere la cosa, se cuela un comentario que me zahiere. Poco a poco se explica unos hechos que, lo digo muy de veras, me han horrorizado. Vamos a ello.
Se preguntan los tertulianos qué pasa con tanto libro en las librerías. A tenor de las incesantes novedades, los libreros han de estar retirando libros a cada momento y los más antiguos ya no les caben en las estanterias. Así que comienzan a depositarlos en almacenes, lejos de las miradas de los posibles lectores-compradores, incluso devolviéndolas a las editoriales. De esa forma sólo hay al alcance de la mano las "últimas novedades" mientras obras buenas, buenísimas, desaparecen en el olvido. Uno a cero. Pero eso No Es Lo Peor.
¿Qué hacen las editoriales con tanto libro devuelto, con los restos de las ediciones que no se han vendido en un plazo más bien corto y que se han apartado para hacer sitio a Lo Nuevo Del Mercado? Se depositan en almacenes, desde luego. Pero.... cada vez hay menos espacio y guardar libros también tiene su coste. Mira por dónde, sale más barato destruirlos.
Así, como suena: Las Editoriales Destruyen Los Libros Que No Se Venden. La ley de la empresa lo exige. ¿Para qué soportar costes de almacenaje? ¡El fuego purificador es la solución más barata! Un tertuliano, antiguo editor, explicaba el mal rato que pasaba cuando comentaba a los autores que sus libros tenían que ser destruidos. Dudo que hoy en día ni siquiera se les comente, que los autores son el último mono de las empresas editoriales.
Y así me he enterado, una vez más, de la horrible sociedad donde habito. ¡Viva el capitalismo salvaje, la dictadura del beneficio a corto plazo! Lo que no rinde, a la hoguera. No hace falta que sociedades dictatoriales como el nazismo o el fascismo imperen para producir hogueras donde los libros serán quemados. Antes, al menos, se quemaban por su ideología transgresora. Ahora se queman porque no producen beneficios. ¿Es ésta la tan cacareada libertad que nos venden a todas horas?
Dice un proverbio chino que quien es capaz de quemar un libro será capaz de matar a una persona. ¡Aviados estamos entonces con nuestras editoriales! Yo me niego a formar parte de un sistema donde es mejor quemar que regalar, compartir.
¡Tantas cosas habría que quemar en una hoguera! ¿Por qué precisamente los libros?

lunes, abril 24, 2006

Animaladas

Leo que cierta tienda de animales en Barcelona ha dejado morir a todas sus mascotas al permanecer cerrada durante más de dos semanas. Al parecer los propietarios desaparecieron, "olvidándose" de las mascotas que había en el establecimiento. Sólo se han salvado una gata, una tortuga y un conejo, los cuales parece que se fugaron de sus jaulas y pudieron alimentarse del pienso de las bolsas. Y es que a veces cuesta diferenciar quién es más animal.
También leo que el ejército chino no acepta ni roncadores, ni drogadictos, ni tatuados ni personas con sobrepeso. ¡Sí señor! Ahora sí que será dificil distinguir a un soldado chino de otro, jolines. Parece ser que semejante medida es para "no dañar la imagen del ejército". ¡Y para mí que son los ejércitos los que dañan la imagen de la Humanidad!
También leo que la baronesa Thyssen no está de acuerdo con la reforma del Paseo del Prado de Madrid y que tiene la intención de "atarse a un árbol frente a su museo" para que no lo arranquen. Bueno, vale, me conmueve su profundo sentimiento ecológico. ¡Victoria o muerte!¿Dónde se compran las entradas para el espectáculo? Que ver a la que fuera mujer de Tarzán atada a un árbol bien merece la pena, jejeje. ¿Se ha sumado Chita a la protesta?
Y por último, no podía faltar mi apreciado PGH. No habla de gastronomía placentaria, pero nos declara que el nacimiento de su hija fue muy "espiritual" y que se ha gastado 19.000 dólares en decorar la habitación del bebé. ¡Qué barbaridad! Con ese dinero hasta se podrían plantar los árboles que tanto preocupan a la baronesa.
Me dejaba lo mejor: Tele 5 ha despedido al personaje (por decir algo) Torito. Si alguien, afortunado él, no lo conoce, es el tipo que rastas al aire se hizo célebre de la mano de Jordi González (otro que tal) haciendo el gamberro y despelotando gente de forma chabacana. Su última burrada: someterse en directo a una sesión de lluvia dorada en el programa (es un decir) TNT. Descanse en paz, aunque yo no pienso llorarle. Ha sido arrastrado por la lluvia, jejeje.
Y ya está bien de animaladas. Que hasta como desengrasante tras tanto libro y cultura este post puede ser escesivo. Otra vez seremos más humanos... espero.

sábado, abril 22, 2006

Especial Sant Jordi-Dia del Libro

Pues eso, que hoy (y mañana, especialmente mañana) la cita está en la calle. ¡Viva el Día de Libro que por magia de los libreros se ha transmutado en el Fin de Semana del Libro! Yo me largo a la caza y captura de ejemplares, ya habrá tiempo de hacer inventario en otros posts.
Sólo un apunte personal: me he hecho socio de una ONG: Ayuda a la Lectura. Incluso he apadrinado un libro. Con mi ayuda un pobre ejemplar del Tercer Mundo Editorial (un poemario escrito por matemáticos en el paro, con una tirada de treinta y siete ejemplares) podrá optar a labrarse un hueco en la biblioteca nacional de Tegucigalpa, junto a la figura disecada del último lector de las Montañas Apalaches, víctima de apopejía mientras leía un número del Vogue.
Creo que ahora es un buen momento para colgar un escrito mío que publiqué hace un tiempo en la llorada Nitecuento (algún día he de escribir sobre tan maravillosa revista y su maravillosa creadora ;-D). El escrito tal vez esté desfasado en cuanto a datos, pero su espíritu sigue siendo por desgracia muy actual. Así que lo copio y me evito escribir algo nuevo, jejeje.


¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS?

Confesémoslo: la mayoría de nosotros, pecaminosos amantes de la lectura, fervientes obsesos de la letra impresa, hemos sentido el ardiente anhelo de llegar a ser auténticos escritores consagrados. Lo que es peor, algunos soñamos todavía con semejante locura, empecinados en emborronar cuartillas con la vana esperanza de saltar a eso que de forma heurística ciertos pensadores han definido como El Gran Público. Vano intento, aceptémoslo de una vez por todas: el Gran Público ya no existe.
Año 2002: se produce un parón técnico en las ventas de libros, la crisis económica generalizada hace que los editores españoles se replanteen su estrategia comercial. Ya no sirve de nada editar de forma compulsiva con la única meta de ir llenando estanterías, es preciso enganchar al público, crear nuevos lectores. ¿Queréis cifras? Tomad cifras: en 1992 se editaron 39.000 títulos en España, llegando hasta los 60.267 en 2001. Pero, ¿quién demonios puede leer todo eso? Tan descomunal aumento de títulos editados provoca una inflación que el sector no puede digerir. Las tiradas medias han ido rebajándose y los libros no tienen mucho más de un mes de vida en las librerías, siendo desbancados por otros nuevos para ir a ocupar sitio en el almacén del librero. Las ventas han bajado sencillamente porque es materialmente imposible vender tanta novedad. A eso se le llama morir de éxito.
Los libreros, dichosos ellos, todavía no han notado la tendencia y siguen con los estantes llenos a rebosar, las mesas de novedades pletóricas de títulos hasta el punto de tener que renovar cada semana. Cierto librero me decía que suelen recibir una media de 82 (¡ochenta y dos!) títulos nuevos al día, o sea unos 21.000 ejemplares anuales. A ver, seamos sinceros, ¿alguien se ha comprado, ya no digo leído, veintiún mil libros este año? La política del editor (una política importada de EEUU) consiste en ocupar espacio en las estanterías, incluso a codazos, evitando que lo haga la competencia. Resulta más barato editar por los descosidos que promocionar un solo título. ¿Se preocupan las editoriales porque el libro valga la pena? ¿Y qué más da si a pesar de todo vende? Lo malo es que semejante política comercial impide que el libro tenga vida, que llegue a funcionar el boca-a-oreja entre los lectores. ¿Quién no se ha encontrado nunca ante la incómoda situación de ir a buscar un libro recomendado que ya no estaba, desalojado por toda una retahíla de nuevos títulos absolutamente peregrinos?
La solución radica en editar menos y en hacer tiradas más cortas. Al menos, ésa es la tendencia que se está tomando en editoriales como Planeta (editan un 20% menos que hace un año), Edicions 62 (un 15 %), o Proa (un 15%) entre otros grandes. Tusquets y Edhasa, en cambio, mantendrán el mismo ritmo sin incrementarlo. Lo único cierto es que la media de tiradas se sitúa entre los 2.500 ejemplares y muchas veces las tiradas no se agotan, que no todos son éxitos como Cercas o Zafón (catalogados de "auténticos milagros" por sus propias editoriales).
Otro aspecto a tener en cuenta es la diversificación de los géneros que se está produciendo entre el público lector. La no ficción está desbancando a la ficción en lo que parece ser una tendencia irreversible, ya casi no existen esos lectores fieles que consumían una temática muy concreta y unos autores determinados. El propio best seller se ve amenazado y las ventas de un Stephen King, entre otros grandes nombres, han bajado en picado en los propios EEUU. Los lectores (lectoras en su mayoría) se han vuelto más volubles y mariposean sobre los títulos publicados decantándose en mayor medida hacia temas menos ficticios, más acordes con las problemáticas sociales.
Entonces, ¿dónde podemos encontrar a ese Gran Público que encandilar con nuestra acerada prosa? Me temo que únicamente en el hipotético caso que Steven Spielberg (o más modestamente Javier Fesser) nos compre los derechos de la novela para hacer una película, sólo entonces tendremos acceso a las grandes masas. Mientras tanto, desengañémonos, si llegamos a publicar lo haremos para minorías. Todo lo selectas que se quieran, pero minorías sin el menor género de dudas.
Hoy en día resulta relativamente fácil ser publicado por cualquier pequeña editorial de las muchas que pululan en el mercado, empresas que lanzan tiradas medias de unos quinientos ejemplares o incluso menos. Dependiendo de la distribución, que ésa es otra, hasta podemos disfrutar de nuestra media hora de gloria en la mesa de novedades de una gran librería. Parientes, amigos y conocidos podrán pasar y extasiarse ante la Gran Obra que hemos publicado. Pero que no se entretengan ni tarden demasiado en marchar, que hay cola y otros autores aguardan turno con su lista de parientes y amigos. Que no decaiga.
¿Crisis? ¿Qué crisis?


Y eeeeeso eeees todo, amigos. ¡Feliz Día del Libro!